¿Quiénes somos?

Somo una iglesia bíblica-familiar

Identidad de RDSP

Somos una iglesia firmemente arraigada en la Palabra de Dios y en la rica tradición de la fe reformada, que promueve un ambiente familiar y acogedor para cada persona. Nuestro compromiso es reflejar el amor y el servicio de Cristo a través de una vida transformada por el evangelio, con el firme propósito de ver a Cristo formado en cada uno de nosotros.

Ser una iglesia viva que fluya continuamente en la presencia de Dios, inspirando a otros a experimentar y compartir esa misma presencia que transforma vidas.

Proclamar el Reino de Dios con pasión y entrega, mediante una enseñanza bíblica contextual y relevante, y con un compromiso activo en la sociedad, todo sustentado en el amor redentor de Cristo y bajo la guía del Espíritu Santo, para glorificar en unidad Su santo nombre.

Bíblica

— Familiar

Por ello, somos una iglesia bíblica-familiar. 

La cual permanece junta en la fe y unida por Su amor.

Declaración de Creencias

Antes de declarar cómo vivimos y en qué creemos como comunidad, afirmamos el fundamento sobre el cual descansa nuestra fe:

Creemos que nuestra salvación y nuestra vida cristiana están completamente fundamentadas en el evangelio de Jesucristo, tal como es revelado en las Escrituras.

Por ello, afirmamos:

  • Que la Biblia es la única autoridad suficiente, perfecta y final para nuestra fe y práctica.
  • Que Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres, y que su vida, muerte y resurrección son suficientes para nuestra salvación.
  • Que somos salvos únicamente por la gracia de Dios, no por nuestras obras ni méritos.
  • Que recibimos esta salvación únicamente por medio de la fe en Jesucristo.
  • Y que toda nuestra vida, salvación y propósito existen para la gloria de Dios solamente.

Este es el fundamento sobre el cual vivimos, servimos y caminamos como iglesia.

Es por ello que, afirmando este fundamento, deseamos y debemos profesar, declarar y confesar nuestros principios ideológicos y la forma de comportarnos según ellos, así que:

Lo que diremos es para que sea anunciado y escuchado por todos: nuestros amigos, nuestra familia y cada miembro de nuestra comunidad.

Pues como creyentes reformados que pertenecen a una iglesia bíblica:

  • Creemos fervientemente que todo lo que hacemos en Río de Su Presencia lo hacemos para alabanza y adoración a Dios. (Salmo 150:6 /100:4)
  • Creemos en la unidad a la que fuimos llamados, pues solo hay una iglesia, solo hay un Espíritu, y un Dios que nos llamó a una sola esperanza de salvación en Cristo Jesús. Y que Dios Padre es quien gobierna sobre todos, que actúa por medio de todos y está en todos. (Efesios 4:3–6)
  • Creemos que todo lo que está escrito en la Biblia es mensaje de Dios y que es útil para enseñar, ayudar y corregir; Su Palabra existe para mostrarnos cómo debemos vivir y que es la única forma de estar preparados para hacer el bien. (2 Timoteo 3:16)
  • Creemos que todos los que hemos conocido la Verdad y que nos preparamos para hacer el bien, fuimos llamados a servir en la gran comisión. (Mateo 28:19)
  • Creemos en el poder del Espíritu Santo, y que ese poder nos capacita con dones y talentos para el provecho y la edificación del cuerpo de Cristo, su iglesia. (1 Corintios 12:7–11)
  • Y creemos que todo esto es para conocer el amor de Cristo que excede a todo conocimiento y para que seamos llenos de toda la plenitud de Dios. (Efesios 3:19)

Como iglesia, afirmamos estas verdades con convicción y gratitud, reconociendo que no son producto de nuestro esfuerzo, sino de la gracia de Dios obrando en nosotros.

No deseamos que estas palabras queden solo como una declaración escrita, sino que se reflejen en una vida diaria de obediencia, humildad y dependencia del Señor.

Anhelamos ser una comunidad que viva bajo la autoridad de la Palabra, que descanse en la obra suficiente de Cristo y que camine guiada por el Espíritu Santo.

Invitamos a cada persona a abrazar estas verdades, a crecer en ellas y a vivirlas, recordando que nuestra identidad, seguridad y propósito están firmemente establecidos en Jesucristo.

A Él sea toda la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

En Río de Su Presencia creemos que Jesucristo es la cabeza de Su iglesia y que Él ha llamado a hombres fieles para cuidar, enseñar y servir a Su pueblo. Por ello, nuestro liderazgo pastoral está conformado por un equipo de ancianos que trabaja de manera conjunta en el acompañamiento espiritual, la enseñanza bíblica, el discipulado, el consejo pastoral y el cuidado de la congregación.

Este modelo refleja el patrón que vemos repetidamente en el Nuevo Testamento, donde las iglesias locales eran pastoreadas por una pluralidad de ancianos que servían al cuerpo de Cristo con humildad y responsabilidad.

Nuestro compromiso es caminar junto a cada miembro de la iglesia, procurando que todos crezcamos en el conocimiento de Dios, en amor unos por otros y en madurez espiritual. El cuidado pastoral no descansa en una sola persona, sino en un equipo que sirve unido, ora unido y busca glorificar a Dios en todo lo que hace.

Asimismo, creemos que ningún líder humano posee autoridad absoluta sobre la iglesia. La máxima autoridad para nuestra fe, doctrina y práctica es la Palabra de Dios, inspirada y suficiente para guiarnos en todo lo que creemos y vivimos. Por ello, toda enseñanza, decisión y ministerio dentro de la iglesia debe estar siempre sometido a las Escrituras.

Nuestro deseo es que, como familia espiritual, permanezcamos juntos en la fe, unidos por Su amor, creciendo a la imagen de Cristo y siendo fieles a la verdad que Dios ya nos ha revelado en Su Palabra.

Guillermo y Rossina Alvarado

Sirven juntos en el cuidado pastoral y el discipulado de la iglesia.

Marco y Elsita

López

Sirven juntos en el cuidado pastoral y el discipulado de la iglesia.

David y Damaris Beam

Sirven juntos en el cuidado pastoral y el discipulado de la iglesia.

Eduardo e Ivonne Ola

Sirven juntos en el cuidado pastoral y el discipulado de la iglesia.

Jorge Mario

Aldana

Sirve en el cuidado pastoral y el discipulado de la iglesia.